martes, 19 de mayo de 2026

Iván Cepeda: una vida contra el olvido de León Valencia

 

Una vida de lucha contra el olvido, es Iván Cepeda


Por Carlos Luis Torres, escritor.

18 mayo 2026

 


León Valencia, reconocido y respetado  analista político, creador y Director de la Fundación Paz y Reconciliación, acaba de publicar un minucioso ensayo sobre la vida política y personal de Iván Cepeda, quién al día de hoy, encabeza las encuestas, las predicciones, y llena las plazas de muchas capitales como opción a la primera vuelta presidencial que se avecina en medio de inmensas expectativas, dudas de indecisos, odios e injurias de opositores, ataques virulentos de calumniosos habladores de esquinas y plazas con sombra y ocultas presiones de oscuros intereses de las derechas y grupos armados en Colombia.

Su subtítulo me atrae: “Una vida contra el olvido” pues Iván Cepeda se ha dedicado a eso: a garantizar que no olvidemos a los desaparecidos, los asesinados, las injusticias, los de abajo, a los niños y a las mujeres marginadas. Recordé inmediatamente, al leer con infinito agrado el prólogo escrito por el poeta Federico Díaz-Granados que el padre de Iván, Manuel Cepeda, desde la prisión le escribe poemas a su hijo de pocos años… “florecerán todos los árboles” (del libro “cantos para el hijo de un preso”). Recordé al relatarse en el prólogo, que su padre le leía cuentos de Gógol y poemas de la Mistral y como lo dice Díaz-Granados: “… ahí supo Iván que la literatura es una de las más dignas formas de conocer la complejidad humana”; recordé esa pieza maravillosa de Piazzolla, “Oblivión” que es música contra el olvido.

Tal vez por esto el amigo León Valencia, escritor y analista político titula: Iván Cepeda: una vida contra el olvido.

La primera parte del libro realiza un recuento y un análisis de los últimos acontecimientos nacionales e internacionales que han consolidado la posición de Iván como una opción en las próximas elecciones. La gran cantidad de acontecimientos nacionales desde noviembre de 2025, teñidos de todos los colorines, intrigas políticas, descaros y búsqueda de formas para impedir la permanencia como candidato de las alianzas del Pacto Histórico, constituye el espacio donde León Valencia afirma que el 34.5% que obtuvo Iván en la encuesta del Centro Nacional de Consultoría,  es resultado de un proceso calculado, de su estilo analítico,  sin excesos emotivos, producto de su tranquilo actuar y aprovechar los errores de la derecha, las casualidades bien trabajadas y las alianzas firmes. La fórmula vice-presidencial Aída Quilcué Vivas, lideresa indígena del pueblo Nasa y reconocida defensora de derechos humanos, es un acierto teniendo en cuenta su historia de lucha contra el régimen y el análisis, en paragón con la fórmula de la campaña de Petro para acercarse a las grandes masas de poblaciones marginales.

Dos elementos dan puerta al análisis de aspectos de capítulos posteriores: El reto del futuro gobierno para el entendimiento con los estados Unidos, y la paz. Son retos que, ante los ojos de León Valencia, se pivotean en el acápite: Petro y Cepeda: no tan iguales.

La segunda parte del libro se titula: “El asesinato del padre”, fue el acontecimiento en la vida de Iván Cepeda, pues este lo encuentra muerto sobre la avenida las Américas desde el barrio Kennedy camino a la Universidad, donde dictaba clases y entre el trancón, ocasionado por el magnicidio, reconoce a su padre. (Escena esta, no solo violenta, sino que dibuja nuestro país de a pie, entre las multitudes y los crímenes políticos impunes). La Unión Patriótica, movimiento al que pertenecía su padre, fue exterminada poco a poco y el país se sumergió en ese terrible baño de sangre del cual no puede existir el olvido (en ello la razón, de buena parte de la vida de Cepeda).

Se abre un tercer capítulo: “Cepeda vs Uribe” donde el autor del libro hace un recuento a mano alzada de los hitos y giros de esta gran contienda por la verdad. Los cambios de las Cortes, los testimonios manipulados, los truculentos sobornos, los ofrecimientos del abogado de Uribe a individuos condenados a prisión a cambio de ayudas y las peripecias de grabaciones en relojes de pulso y demás argucias que se juegan el todo, al sentirse acorralados.

En mayo de 2024 comenzaron las audiencias de acusación, luego de un proceso de casi 10 años. Cuando se inició la lectura del fallo, ya habían transcurrido 77 audiencias y la comparecencia de un centenar de testigos. La jueza Sandra Heredia entregó un fallo de más mil páginas y condenó a Uribe a doce (12) años de prisión domiciliaria y a una multa de 2.400 salarios mínimos por el caso de soborno en actuación penal y fraude procesal.

León Valencia

Aquí hace León Valencia una apreciación que pone punta: “En ese momento, nadie imaginaba que esa larga lectura y la inesperada condena iban a suponer el impulso definitivo de la aspiración presidencial de Iván Cepeda, hasta ese día una figura política de la izquierda que no estaba en las cuentas de nadie para las elecciones de 2026” (pág. 107).

Y León Valencia termina este acápite con lo siguiente: “Lo que sí se sabe es que en estos casi doce años Iván cepeda ha brillado por su argumentación sólida en las pruebas, su tenacidad y su capacidad para acopiar información cierta sobre la parapolítica”.

El libro continúa con dos aspectos meridianos para delimitar el carácter de Cepeda: la enfermedad: La manera como se ha enfrentado en dos oportunidades con la posibilidad de la muerte. “Tuve miedo de morir, es un estado anímico que acompaña al ser humano siempre y no creo que no hay ninguno que no se haya preguntado ni estremecido por esa posibilidad; pero al mismo tiempo, es necesario pensar las cosas en su momento y saberlas pensar bien. Yo creo que lo esencial es saber que existe esa posibilidad”. (pág.118-119). El otro aspecto que forma la vida y el actuar de un hombre, es la persona con quién vive y para ello Valencia trascribe una entrevista a Pilar Rueda Jiménez, la compañera de Iván Cepeda, realizada por Laura Bonilla subdirectora de Pares y que deja de opinión tras otra, el retrato de una mujer cómplice que acompaña por igual la tarea de la defensa y la investigación de la verdad. (Subrayo esto porque ambos poseen un sustrato común que se desprende del texto: el método de acercarse y relacionarse con el entorno en la búsqueda de la verdad, sin importar lo muy cruda y difícil de esta.)

“Cepeda y la paz total”. Un recuento de su participación activa en las mesas de negociación con el ELN y las posibilidades de conversación de un acuerdo real, que se imposibilitan transformándose, en este momento, en una lucha armada, “de resistencia”, dicen ellos, pero hoy atravesada por una guerra por el tráfico de drogas y la recuperación de sus territorios, que amerita del próximo gobierno, un enfoque distinto, leo que se desprende de esto.

“Las organizaciones ilegales de ancestros guerrilleros han declinado su ambición de tomarse el poder nacional y están en la explotación de economías ilegales y en el control de la población y el territorio, y en esa estrategia disputan la hegemonía territorial con otras fuerzas delictivas. Sólo se enfrentan a la fuerza pública solo cuando estas las persigue.

… las disidencias de las extintas FARC, cobijan sus acciones con pedazos de discurso, los paramilitares…etc. Iván Cepeda entiende estos cambios en la dinámica de las violencias y el conflicto y así lo dejó ver en el lanzamiento del libro “¿Plomo es lo que viene?”, otra publicación de Aguilar. (L V, pág. 178)

León Valencia termina con dos tópicos medulares: “Petro y Cepeda: no tan iguales”, y “Propuesta de Cepeda para un gobierno, y qué lo diferencia”.

Una divertida diferencia, desde el lugar de nacimiento de uno y otro, estudios económicos uno y de filosofía el otro, realiza León para iniciar un recorrido de militancias, emotividades, gustos y lecturas. Para explicar aspectos políticos nacionales e internacionales, acciones bravías y meditaciones, nos permiten repensar si es la continuación lo que esperamos de Cepeda o es un hombre que como el mismo lo dice: seguirá las reformas sociales planteadas y apuntará direcciones apropiadas para lograr una paz aceptable, además de unas relaciones internacionales apropiadas con EU y Venezuela.

El libro de León Valencia es definitivamente un lugar de reflexión para un lector que se aproxima a él en la busca de un punto de seguridad para un país que definitivamente se encuentra en una situación polarizada, por una extrema derecha desbordante en lengüetazos y miedos, porque el poder vuelve a escapársele de sus garras.

Iván Cepeda


Nos enfrentamos sin medias tintas, a quedarnos en un lado, y este libro de León Valencia nos ayuda a repensar nuestra postura y deseos para un país que, con una inflación y desempleo controlado, adolece de paz y seguridad social, aunque el salario aumentó en el 23%,

Un libro que abre la posibilidad y en ese sentido entiendo la idea y la intención de su autor, de que aceptemos a Iván Cepeda como la salida más adecuada para un país que posee muchos aspectos negativos, pero que no dan para señalar que estemos ante una catástrofe, y que elegir a Cepeda garantiza no sólo la mesura, la búsqueda de la verdad, mayor justicia social, el no olvido, la orientación de los desaciertos de Petro y la disminución del desequilibrio social, y educativo, sino la libertad intelectual y el respeto a los que entendemos la vida como un espacio que trasciende la angustia cotidiana y también da lugar para la estética y la creatividad.

martes, 12 de mayo de 2026

"Huaraz" poema de Pedro Granados

 



 

“Huaraz” de Pedro Granados

 

Lugar de la desolación

 Y de la arrechura

 Ungüento muy pálido

 Sobre los pelados cerros

 Un fuelle ambicioso

 Sin embargo

 En el trajín del río

 Y el fluir de mis venas

 De mis recuerdos

 De mis imaginaciones más bien

 Sobre las mismas calles

 Donde caminara mi padre

 Donde acaso se detuviera

 Ante aquella exuberante muchacha

 Y se adentraran juntos hacia la espesa retama

 Nada es verdad sino el espíritu de los Andes

 Pero ninguna de sus estampas

 A todas alcanza el ratón

 Fuera de los cromos

 Los seres humanos sudan y huelen

 Y la mayoría no la pasa muy bien

 Ni el Sol mismo

 Que ya no ve las horas de ocultarse

 De tanto esperar por alguien que se lo lleve

 Arranque de una vez del cielo

 Plataforma remota y tan impotente

 

 © Pedro Granados, 2026

 

 

HUARAZ: EL SOL BAJO EL ASFALTO

 

En estos versos de Pedro Granados, Huaraz deja de ser la “Capital del Trekking” para convertirse en el escenario de una pulsión primordial: el nexo entre la desolación y la “arrechura”. El poema opera como un lente que retira el barniz del turismo para revelar la piel verdadera de los cerros, descritos aquí como pelados y ungidos por una palidez que parece más una enfermedad del paisaje que una luz celestial. Es en este espacio donde el “fuelle ambicioso” de la respiración o el deseo se enfrenta a la aridez de la geografía. 

Sin embargo, el poema no se queda en la superficie mineral. Se sumerge en el río de las venas y de la imaginación para reconstruir una genealogía posible. El yo poético camina sobre las huellas del padre, pero no busca una verdad histórica, sino una mítica y deliberada: la imagen del progenitor perdiéndose en la espesa retama con una muchacha exuberante. Es un acto de fe poética donde lo único real es el “espíritu de los Andes”, aunque este espíritu se encuentre ya lejos de las estampas y los cromos idealizados que el “ratón” del tiempo termina por roer. 

La mirada se vuelve existencial al denunciar que, detrás de la postal, los seres humanos sudan, huelen y padecen. El cierre es magistral: ese Sol que “ya no ve las horas de ocultarse” no espera el olvido, sino la apropiación. Al pedir que alguien se lo lleve y lo arranque de esa “plataforma remota y tan impotente”, el poema clama por el fin del Sol como Totem ausente. Es una invitación a que el individuo se apodere del astro, lo baje a su propio corazón y lo rescate de su fijeza remota. Aquí, la impotencia del cielo es la virtualidad de Inkarrí: un dios que está vivo y cuya “apetencia” solo se sacia cuando se funde con el trajín del río y el flujo de las venas. El Sol bajo el asfalto no es un sol muerto; es un sol que espera ser, finalmente, humano. 

 Ignacia Augusta, 2026

jueves, 7 de mayo de 2026

Imparare a dirsi addio de Paolo Parrini

 Reseña a Imparare a dirsi addio de Paolo Parrini

 

 

Por Rita Bompadre - Centro de Lectura Arturo Piatti https://www.facebook.com/centroletturaarturopiatti/

 

 


Imparare a dirsi addio
de Paolo Parrini (Samuele Editore, 2025, 126 pp., 15,00 €) aborda el delicado tema de la pérdida como una elección consciente que transforma el dolor en la ternura de los recuerdos, un método para expresar una cercanía valiente donde la ausencia se restablece en nuestra percepción del mundo y su legado. Paolo Parrini centra su análisis de su propia experiencia en la ineludible necesidad de la separación a través del despliegue de la energía poética, en homenaje a la continuidad, apoyando el vínculo interior y expandiendo la experiencia de las reacciones emocionales. La poesía de Paolo Parrini es como una zarza que atraviesa cuerpo y alma, madurando en la apertura simbólica de la protección y el mantenimiento emocional, defendiendo una capacidad evocadora de resiliencia, capaz de preservar y sintonizar la naturaleza penetrante y tenaz de los caminos introspectivos. Se insinúa como el aroma de un soplo de vida, uniendo pasado y presente, extrayendo el surco del sufrimiento de los desolados pliegues de la ausencia, el grabado de la nostalgia en las huellas familiares de la separación. El libro captura la vulnerabilidad humana y la identidad indeleble de un testimonio sincero vivido en la naturaleza fugaz y transitoria de las ocasiones, con la preciosa dignidad del espacio y el tiempo de la existencia, compartiendo cada giro brusco de la vida. Integra el límite de la melancolía en la conversión segura de cada coyuntura con el renacimiento instintivo de nuestra forma de habitar el mundo. Abraza la fractura erradicada de los acontecimientos como una suspensión sentimental, un daño tangible a las relaciones, añadiendo, al crecimiento personal y a la perspectiva diaria del cuidado, el ritual del cierre, la prolongada liturgia de la entrega amorosa, el vacío de la ausencia plenamente y sabiamente encarnado en palabras. Paolo Parrini ofrece a los lectores una inmersión lenta e inexorable en la desesperación, pero también una comprensión de un horizonte que visibiliza el umbral de la distancia, acercando el delicado equilibrio del hombre a la fidelidad de los hábitos, a las grietas del tiempo, al arte de vivir, instándonos a investigar el abismo para poder acoger los fantasmas de los conflictos inconscientes, la invocación imaginaria de una presencia que nos toma de la mano y nos acompaña hacia una comprensión, a veces dramática, de nosotros mismos, suspendidos entre la debilidad y la resistencia. Describe la emoción expresiva de una entidad arcana y sobrenatural, oculta en el secreto invisible de la memoria. Sumerge el aliento ancestral de los lugares en la revelación de una huella palpable, nunca del todo enterrada. Reconstruye imágenes enrarecidas, permitiendo que la eternidad resurja con toda su fuerza lírica. Abruma el conmovedor pasaje de la despedida como un acontecimiento en movimiento que engulle la superficie oscilante de los objetos. Se esconde en los rincones oscuros de las habitaciones, en las estaciones del corazón, en el silencio que se instala entre desconciertos desprovistos de palabras, en el nombre, en el cuerpo, en la voz. Llena la calidez original, susurra la elegía del desencanto en la desnudez esencial de los versos, abandona la sombra vacilante de la separación, anclada al vacío deshabitado, privado de un canto de vértigo. Defiende los muros que han absorbido los días y restituye la pertenencia, el retorno de la dulzura, el momento de pronunciar el sonido para volver a la luz y reconciliarse con las propias heridas.

lunes, 4 de mayo de 2026

Omnibus n. 81

 








Queridos amigos:

 Ya ha salido nuestro número 81 de la revista Ómnibus con artículos sobre Literatura, Entrevistas, Teatro, Opinión, Reseñas, Novedades y Creación poética y narrativa. Esperamos que disfrutéis de su lectura.

 Gracias a nuestros colaboradores y lectores por acompañarnos en este viaje cultural durante esta larga trayectoria de la revista.

 Equipo Editorial

viernes, 1 de mayo de 2026

Alejandra Pizarnik. 90 años de su nacimiento

 Alejandra Pizarnik, al cumplirse 90 años de su nacimiento.


Por  Carlos Luis Torres G.

Escritor colombiano


Alejandra Pizarnik_por anatole_saderman

La poeta argentina Alejandra Pizarnik (1936-1972), es tal vez una de las poetas latinoamericanas de mitad de siglo más leídas, (hoy especialmente por los jóvenes). Su vida fue un solo mirar hacia dentro, construir con su cuerpo un poema, hacer de su vida un espacio poético, y esto tiene un mágico atractivo para todo aquel que se acerca a ella. Con seguridad, el poema que mejor puede ejemplarizar esto que digo, es:


Vértigos o contemplación de algo que termina. (1)


Esta lila se deshoja,

desde sí misma cae

y oculta su antigua sombra.

He de morir de cosas así.


Su escritura, no fue muy extensa, pocos libros la reúnen totalmente. Siete libros de poesía suyos (2) fueron publicados en vida, los demás son selecciones, textos recuperados por sus amigas, hoy curadoras de su obra, y hallados en los bordes de sus papeles de Diario, pero que continuarán como ejemplos de su intensidad poética y de vida. Alejandra Pizarnik no fue una escritora de textos largos, el más extenso suyo “La Condesa Sangrienta”, es apenas un conjunto de breves relatos que describen las torturas y muertes que la Condesa Erzsébet Báthory (1560-1614), los demás conocidos son pequeños ensayos y narraciones sin mucha ligazón y algunos escritos como tareas alimenticias, y otros que pretendieron la experimentación, la búsqueda de caminos diferentes a la ya explorada por ella, en sus libros de poesía.

La fórmula poética suya, permite disfrutar el placer de su estrategia literaria, la cual fue llegar al mismo lugar, inicio de la frase, (que particularmente recuperó del poeta inmigrante Antonio Porchia, cuya estructura le da a Alejandra, en su juventud, elementos para la escritura). Esto se suma a algo muy propio suyo: la brevedad, la intensidad y la austeridad. Además, su abordaje a la imagen surrealista, al mismo tiempo que un “otro giro a la tuerca”, acompañado con la ubicación del sujeto al final del verso (en muchas oportunidades el sujeto, es ella misma). Todos estos elementos constituyen el método, el andamiaje para la elaboración de su filosa poesía. Miremos estos ejemplos, tomados de su libro “árbol de Diana” y de “La última inocencia” que son una muestra de esto.


“explicar con palabras de este mundo

que partió de mí un barco llevándome”

“Se fuga la isla

y la muchacha vuelve a escalar el viento” 

                                                                                   (“La última inocencia”)



“como un poema enterado

del silencio de las cosas

      hablas para no verme”. 

(Los trabajos y las noches,1965)



Ella, la poeta brillante de la mitad del siglo XX en Buenos Aires es hoy, a los 90 años de su nacimiento, recordada y valorada por su obra poética fundamentalmente, un extenso Diario literario, narraciones, ensayos, reseñas, algunas entrevistas y un texto teatral, son el cuerpo central de su constante búsqueda. Vivió unos años en París, que fue su mejor época, conoció a importantes escritores de la mitad de siglo (amiga de Julio Cortázar, Aurora Bernárdez, Octavio paz, Jorge Gaitán Durán, Marguerite Duras, entre muchos) publicó “Árbol de Diana” y vivió intensamente un caer continúo al abismo y saber la soledad como algo íntimo. Sus traducciones y entrevistas a escritores como a la Duras, se convirtieron en mitos literarios, pues se sabe de ellos, aunque no tengamos donde encontrarlos. Debió volver al país pues su situación económica, las exigencias de su madre, la enfermedad del padre, la obligaron asumir un espacio que no era el suyo y que la llevó poco a poco a hacer con su cuerpo el poema. Lo había dicho varias veces de muchas formas, he de morir, quiero morir de cosas así. 

Pero los escritos a partir de 1966, ya viviendo nuevamente en argentina dan señal de su trabajo intenso en la indagación de nuevas formas para continuar haciendo con su cuerpo, el cuerpo del poema. Ella es consciente que su poesía requiere romper con lo ya consolidado, por ello la fractura, la construye a partir de pedazos de otros, la silencia y luego irrumpe primero en el absurdo, en el humor y el sarcasmo, utiliza palabras vulgares, emplea neologismos, fusiones léxicas, trae versos del francés y los hace sonar en paralelo con otros en una perfecta pluralidad de voces que poseen caminos y sentidos distintos. 

Dije que en su última etapa, “echa mano” de textos y de autores que más la obsesionaban, rasga trozos de ellos y los pone, como un collage, como puertas que se abren a espacios propios, pues son estos, campos de preocupación común: “Alicia en el país de las maravillas” de Levis Carroll, es casi “su alter ego”, ha perseguido este personaje en el jardín; el nombre suyo y el de la pequeña comienzan por “A”, ambas son dos niñas que buscan llegar a un lugar por terrenos y túneles oscuros que no entienden; “Los cantos de Maldoror” ha sido su libro de cabecera desde su adolescencia; Antoni Artaud, su escritor favorito pues su prosa ardiente y desdentada, procaz e insultante, en esta etapa de la vida de Alejandra, constituye otra salida.

Por eso este año al cumplirse 90 de su nacimiento, recordarla y leerla es una “obligación” para los que sabemos de su importancia literaria y para los que no la han abordado, reconocer en sus poemas, esa dosis íntima de soledad, de misterio, de elevación poética, de vida por y para la poesía, es un paliativo en tiempos difíciles como son estos. 

Alejandra la poeta que murió de su vestido azul. Carlos Luis Torres (2026)

Por ello, debe señalarse el reconocimiento que Sílaba Editores hace con la publicación de la segunda edición de la novela “Alejandra la poeta que murió de su vestido azul” la cual lleva esta vez un prólogo del escritor Pablo Montoya como antesala a un texto que tiene de ficción y de elementos de la vida de la poeta, como del entorno social, político y cultural, la dosis apropiada para disfrutar una obra llena de lo literario en el siglo XX.

Por esa razón, abordar la compleja y difícil vida de Alejandra Pizarnik, especialmente en sus últimos años es de gran disfrute literario y la posibilidad de acompañarla a apalear su caminar rudo, profundo, nada extraviado, pero absolutamente periférico. Pongo a continuación un breve ensayo sobre sus últimos textos, como un brindis que invito, a los lectores, por sus noventa años de existencia entre nosotros.


Anexo


Los últimos textos de Alejandra.


Esta tercera etapa literaria (3) de Alejandra Pizarnik que comienza en 1969 hasta su muerte, se caracteriza por una búsqueda consciente y concreción de una forma distinta de escribir a la ya utilizada (4). He explicitado en otros textos que esta se compone de dos partes: una, utiliza la intelectualización extrema trayendo citas de autores que a ella la subyugan (Artaud, Lautréamont, T. S. Eliot) en medio de escenas surrealistas donde participan sus dos obsesiones fantásticas: Alicia en país de las maravillas y la muerte. Esta tiene su punto culminante en los dos relatos cortos: “A tiempo y no” y “El hombre del antifaz azul”; en la segunda parte, apela al humor duro y oscuro que es el objeto del presente análisis, y que posee su punto más alto con “La bucanera de Pernambuco o Hilda la polígrafa” y que se continúa hasta el día de su muerte.

“Diversiones públicas”, es un segmento de “La bucanera…” en el cual se juntan las diversas estrategias que Alejandra había venido denotando en textos anteriores. Se encuentran desarrollos lingüísticos e irreverentes  como este, al comenzar el texto “Diversiones públicas”: “Como Jesús y Judas, que amigos eran, iban a ver las series del brazo y tomaban helado del mismo cucurucho como Lavoisier y Lavater”, se sugiere con este “como Jesús y Judas…” la existencia de alguien o de una pareja anterior o simultánea a esta, y que de manera desfachatada los “pone” a comer helados y a ver series, de televisión suponemos, al igual que el científico y un tal Lavater, que sugiere referirse a Savater, el filósofo y comunicador español.

En la segunda “Diversión pública”, que es un dialogo donde se menciona nuestro país:

“En Colombia un señor me dijo:

- En Colombia al loro le decimos panchana. 

Le pregunté: 

- ¿Y a la panchana?

- Pues loro, carajo -dijo el señor.


Es intrascendental, desde el punto de vista literario, sin profundidad, desde el punto del pensamiento simple, es el humor bien escrito haciendo énfasis en su obsesión de caer en el mismo sitio y que ha tenido su máxima altura en el breve “diálogos” (“Madame Lamur”) (1965).

Luego se burla con gracia de un poema malísimo de Gertrude Stein y su repetición vacía de palabras que no connotan:

“Una rosa es una rosa es una rosa, pero yo no quiero rosas, quiero silencio.”

 y más tarde juega con las palabras al cambiar el orden de las letras, como:


TOTAL, ESTOY = TOLSTOY 


Y estas estrategias narrativas, que llaman la atención por jugar con el lenguaje local y popular de Buenos Aires. Claro, así lo hacía, a su estilo, su amigo epistolar Antonio Beneyto (español, pintor, poeta), en algunas ocasiones Henry Michaux, en el barrio gótico de Barcelona, jugando entre la pintura y la escritura, en ambos casos. (5)

La utilización de expresiones locales hace ver a Alejandra, en esta etapa de su obra, la hacen muy bonaerense, expresiones como: “Mina”, “cojé”, “cigollo” que al juntar con cierta malicia sexual, cercana a la obscenidad, nos sorprenden y hacen soreír: “pito arromadizo”, “el Danubio entró en erección”, “una peneliza a la culona”, “¿you cojesme? – Dijo Miss Cojé y déjate de joder.”

Hacen a una Alejandra diferente, distante, en búsqueda, pero con sorpresa encontramos un: “Sacha, no jodás”, así le dice a otra persona, una y otra vez, y nos damos cuenta que estaba en escena y otra afuera la interrumpía, ahora de nuevo. Termina el segmento con la dedicatoria de Baudelaire: “hypocrite lecteur,  mon semblable, mon frère !

… ahí está ella, Alejandra, no hay duda. 

Es entonces el momento de señalar que este texto “La bucanera de Pernambuco o Hilda la polígrafa” 1970-1971, es el escenario donde ejercita la búsqueda de la nueva forma de expresión literaria que Alejandra necesita. Por ello, en el título se habla de dos personas: “La bucanera” y de “La polígrafa” (4) que es ella; El índice no es uno, son dos: “Índice ingenuo (o no)” y “Índice piola” y ninguno de los dos coincide con la realidad de los segmentos presentados, pero existe en ellos una particularidad que llama la atención: Están en dos columnas, una con el nombre de cada segmento y la otra a la persona a quién lo dedica.

En el caso del “Índice ingenuo (o no)”, está dedicado a personalidades extrañas de épocas pasadas o del siglo XX, pero sin relación aparente con el contenido del texto. Por lo menos esa relación no es simple, no está visible, o escogió algunos al azar. Por ejemplo:

“La pequeña marioneta verde” está dedicado a Lichtenberg, fue este un astrónomo y escritor alemán de 1742 a 1799; “En Alabama de Heraclítoris”, está dedicado a Harpo Marx, quién fue un mimo y músico norteamericano (1888-1964) quién fue el segundo de una pareja de hermanos actores y arpistas; En “cada bruja con su tema” dedicado a Kierkegaard, padre del existencialismo el danés nacido en 1813 y fallecido en 1855.

Así sucesivamente hasta terminar la lista con el segmento “A Ídishe Mame o la autora de Igitujes” dedicado a Amélie Freud, … caramba ella es la madre de Freud.

Puede pensarse que la construcción de estos dos índices son una obra literaria sino ensayística de Pizarnik que puede leerse independiente y ampliarse con la aprensión de todas estas pistas que puede convertirse en una obra expos que puede dar cuenta del culto dossier literario de la poeta.

He señalado en varias oportunidades que la obra más extensa de Alejandra es “La condesa sangrienta”, después de aquella “Los perturbados entre las lilas”, que es una obra de teatro escrita entre julio-agosto de 1969 y consta de 35 páginas en su original. En un escenario muy infantil, color rosa, muebles de juguete, paredes limpias, dos triciclos y algunos pequeños objetos actúan cuatro personajes en un diálogo inconexo, cacofónico, esforzado, que huele a incomunicación, a dolor de infancia y que a medida que avanza llega la hora de dormir y dos de ellos conversan mientras los otros desesperados los encierran en un cuarto fuera… el lector reconoce de inmediato que son dos muñecos que hablan todo el tiempo. Imposible soltar una obra así. 

Una muñeca (Lytwin) toma un papel fundamental al convertirse en el otro yo de Segismunda y Carol junto a un personaje inesperado Macho, deambulan frases que reiteran la incomunicación, el sin sentido, el no ir a ninguna parte. 

Se ratifica el empeño de Alejandra de delimitar un espacio nuevo en su obra donde lo que prevalece es el apuntalamiento de la nada como fin y propósito, como método y expresión: el fin o no. 

Alejandra Pizarnik


(1) “Poesía completa”. Pizarnik, Alejandra. Edición a cargo de Ana Becciu. Editorial Lumen. Página 214, 2000

(2) “La tierra más ajena” 1955, “La última inocencia” 1956, “Las aventuras perdidas” 1958, “Árbol de Diana” 1962, “Los trabajos y las noches” 1965, “Extracción de la piedra de la locura” 1968”El infierno musical” 1971

(3) La primera etapa comprende desde su primer poemario “la tierra más ajena” hasta Árbol de Diana”. La segunda etapa “Los trabajos y las noches”, “Extracción de la piedra de la locura”, “Infierno musical” y algunos de “Textos de sombra”.

(4) Poema corto, inicia con expresión surrealista, se muerde la cola, da otra vuelta a la tuerca y se nombra a ella misma.

(5) “Un bárbaro en Barcelona”, es un poemario de Beneyto, dedicado a Michaux en su primera parte y a él mismo en la segunda, pero lo hace como réplica pues un texto de Michaux se titula “Un bárbaro en Asia”. (“Un bárbaro en Barcelona”, March Editor, 2009, España)

Carlos Luis Torres G., abril 28 de 2026

martes, 7 de abril de 2026

Grammatica degenerativa in disconnessioni mentali de Alfredo A. Conti

Reseña a Grammatica degenerativa in disconnessioni mentali de Alfredo Alessio Conti


Por Rita Bompadre - Centro de Lectura Arturo Piatti https://www.facebook.com/centroletturaarturopiatti/


Grammatica degenerativa in disconnessioni mentali de Alfredo Alessio Conti (publicado de forma independiente, 2025, 66 pp., 8,50 €) expone las convenciones expresivas contemporáneas, analiza el estudio consciente de las palabras y su influencia, e ilustra la información cognitiva de un estilo de escritura anclado a los dictados de la contemporaneidad. Alfredo Alessio Conti transmite al lector una alienación digital desorientadora y significativa, que alimenta una alteración de las percepciones que, en sus textos, traduce el modelo distorsionado de la realidad y las emociones. Compone una poderosa transformación de la poesía existencial, donde la verdad y el engaño se fusionan e intensifican las predicciones ilusorias, en el conflicto interno entre un impulso sensible y su desajuste. El autor observa la transformación inexorable de la personalidad humana, condicionada por el uso irresistible, obsesivo y maníaco de las conexiones digitales. Describe el uso excesivo de un vocabulario desvinculado de las reglas de una evolución lingüística descarrilada y explica la experiencia inmersiva de la interacción social en el contexto rápido y fragmentado de las propiedades virtuales. El libro demuestra, también visualmente, mediante el uso de mayúsculas en algunos versos, la experimentación artística de cada palabra, vinculada a una estética interpretativa con un fuerte impacto psicológico y analítico. Captura el contenido magnético e hiperbólico de las sensaciones artificiales, la escisión de la conciencia, la dispersión de la identidad, donde la mente y los pensamientos se ven abrumados por una dependencia desestabilizadora, y los comportamientos humanos desarrollan una contradicción persistente que interfiere con las relaciones y la vida cotidiana. Alfredo Alessio Conti abraza su poesía como la encarnación de una investigación introspectiva alimentada por el desequilibrio emocional y la sobreexposición mediática, una crónica lúcida e implacable de un declive comunicativo, una vigilancia de la incomunicabilidad y la superficialidad que alimenta el vacío entre la inquietante y a la vez desconcertante invasividad de las efímeras relaciones interpersonales y la simulación del sentimiento. Emplea la maestría de su verso para circunscribir el diseño restrictivo del hombre, en el agarre que aprisiona sus vacilaciones, en el estado de extrañamiento y desapego de una fractura empática entre lo que uno es y lo que uno experimenta sin la sensación de una participación tangible en el circuito del corazón. La poesía de Alfredo Alessio Conti revela la vulnerabilidad del hombre, espectador de sí mismo en el escenario evocador de la vida, atado dentro del tejido de un proceso degenerativo, inadecuado para las contracciones deteriorantes de un lenguaje que contiene su decadencia dentro del código incisivo de una estructura deshumanizante, impuesta por una sintaxis opresiva y despersonalizadora. La construcción poética del autor integra un discurso que fortalece la elocuente densidad de signos y símbolos, componiendo un valor terapéutico dinámico de comprensión, reconociendo las interacciones perturbadoras y amenazantes entre el individuo y la sociedad, la extraña ausencia de conjunción dialéctica en un diálogo artificial, la dimensión patológica del habla, la intrincada red de comparaciones en un sistema inestable. El libro representa el enigmático entramado de emboscadas mentales, una respuesta explícita a la crisis existencial, la desorientación y confusión de la soledad, el vértigo del aislamiento, en la transición desestructurada donde la capacidad de perderse se vuelve esencial para redescubrirse a uno mismo y su valor transformador.



Poemas de Grammatica degenerativa in disconnessioni mentali 


Selección  y traducción de Rita Bompadre



NADA

He escrito cientos

de PALABRAS

en Internet.

He recibido miles de

ME GUSTA

en mis páginas.

De todo esto,

NADA

ha permanecido conmigo.

 

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IPHONE

Desplazo mis dedos

en mi

IPHONE

buscando

mi

PASADO.

No encuentro NADA

que realmente

ME RECUERDE

QUIÉN SOY.

 

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ALMACÉN DE BYTES

Hoy soy

lo que no soy.

CONECTADO

a una VIA INTRAVENOSA DE CABLES

conectado a la red

ALMACENO bytes

para sobrevivir

a mi INCONSCIENCIA.

 

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CIBERESPACIO

En el ciberespacio

me represento

con mi identidad digital

en la AVATIERRA

Anunciaré

mi FIN DEL CAMINO.

 

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AHORA TE LO DIRÉ


Ahora te diré que te amo

solo tengo que enviarte


un mensaje de WhatsApp


una página de Facebook


un video de TikTok


un Twitt, una publicación en Instagram


me quedo sin palabras.