Una vida de lucha contra el olvido, es Iván Cepeda
Por Carlos Luis Torres, escritor.
18 mayo 2026
León Valencia, reconocido y respetado analista político, creador y Director de la Fundación Paz y Reconciliación, acaba de publicar un minucioso ensayo sobre la vida política y personal de Iván Cepeda, quién al día de hoy, encabeza las encuestas, las predicciones, y llena las plazas de muchas capitales como opción a la primera vuelta presidencial que se avecina en medio de inmensas expectativas, dudas de indecisos, odios e injurias de opositores, ataques virulentos de calumniosos habladores de esquinas y plazas con sombra y ocultas presiones de oscuros intereses de las derechas y grupos armados en Colombia.
Su subtítulo me
atrae: “Una vida contra el olvido” pues Iván Cepeda se ha dedicado a eso: a
garantizar que no olvidemos a los desaparecidos, los asesinados, las
injusticias, los de abajo, a los niños y a las mujeres marginadas. Recordé
inmediatamente, al leer con infinito agrado el prólogo escrito por el poeta
Federico Díaz-Granados que el padre de Iván, Manuel Cepeda, desde la prisión le
escribe poemas a su hijo de pocos años… “florecerán todos los árboles” (del
libro “cantos para el hijo de un preso”). Recordé al relatarse en el prólogo,
que su padre le leía cuentos de Gógol y poemas de la Mistral y como lo dice Díaz-Granados:
“… ahí supo Iván que la literatura es una de las más dignas formas de conocer
la complejidad humana”; recordé esa pieza maravillosa de Piazzolla, “Oblivión”
que es música contra el olvido.
Tal vez por esto
el amigo León Valencia, escritor y analista político titula: Iván Cepeda: una
vida contra el olvido.
La primera parte
del libro realiza un recuento y un análisis de los últimos acontecimientos
nacionales e internacionales que han consolidado la posición de Iván como una
opción en las próximas elecciones. La gran cantidad de acontecimientos
nacionales desde noviembre de 2025, teñidos de todos los colorines, intrigas
políticas, descaros y búsqueda de formas para impedir la permanencia como candidato
de las alianzas del Pacto Histórico, constituye el espacio donde León Valencia
afirma que el 34.5% que obtuvo Iván en la encuesta del Centro Nacional de
Consultoría, es resultado de un proceso
calculado, de su estilo analítico, sin
excesos emotivos, producto de su tranquilo actuar y aprovechar los errores de
la derecha, las casualidades bien trabajadas y las alianzas firmes. La fórmula
vice-presidencial Aída Quilcué Vivas, lideresa indígena del pueblo Nasa y
reconocida defensora de derechos humanos, es un acierto teniendo en cuenta su
historia de lucha contra el régimen y el análisis, en paragón con la fórmula de
la campaña de Petro para acercarse a las grandes masas de poblaciones
marginales.
Dos elementos
dan puerta al análisis de aspectos de capítulos posteriores: El reto del futuro
gobierno para el entendimiento con los estados Unidos, y la paz. Son retos que,
ante los ojos de León Valencia, se pivotean en el acápite: Petro y Cepeda: no
tan iguales.
La segunda parte
del libro se titula: “El asesinato del padre”, fue el acontecimiento en la vida
de Iván Cepeda, pues este lo encuentra muerto sobre la avenida las Américas desde
el barrio Kennedy camino a la Universidad, donde dictaba clases y entre el
trancón, ocasionado por el magnicidio, reconoce a su padre. (Escena esta, no
solo violenta, sino que dibuja nuestro país de a pie, entre las multitudes y
los crímenes políticos impunes). La Unión Patriótica, movimiento al que
pertenecía su padre, fue exterminada poco a poco y el país se sumergió en ese
terrible baño de sangre del cual no puede existir el olvido (en ello la razón,
de buena parte de la vida de Cepeda).
Se abre un
tercer capítulo: “Cepeda vs Uribe” donde el autor del libro hace un recuento a
mano alzada de los hitos y giros de esta gran contienda por la verdad. Los
cambios de las Cortes, los testimonios manipulados, los truculentos sobornos,
los ofrecimientos del abogado de Uribe a individuos condenados a prisión a
cambio de ayudas y las peripecias de grabaciones en relojes de pulso y demás
argucias que se juegan el todo, al sentirse acorralados.
En mayo de 2024
comenzaron las audiencias de acusación, luego de un proceso de casi 10 años. Cuando
se inició la lectura del fallo, ya habían transcurrido 77 audiencias y la
comparecencia de un centenar de testigos. La jueza Sandra Heredia entregó un
fallo de más mil páginas y condenó a Uribe a doce (12) años de prisión
domiciliaria y a una multa de 2.400 salarios mínimos por el caso de soborno en
actuación penal y fraude procesal.
León Valencia
Aquí hace León
Valencia una apreciación que pone punta: “En ese momento, nadie imaginaba que
esa larga lectura y la inesperada condena iban a suponer el impulso definitivo
de la aspiración presidencial de Iván Cepeda, hasta ese día una figura política
de la izquierda que no estaba en las cuentas de nadie para las elecciones de
2026” (pág. 107).
Y León Valencia
termina este acápite con lo siguiente: “Lo que sí se sabe es que en estos casi doce
años Iván cepeda ha brillado por su argumentación sólida en las pruebas, su
tenacidad y su capacidad para acopiar información cierta sobre la
parapolítica”.
El libro
continúa con dos aspectos meridianos para delimitar el carácter de Cepeda: la enfermedad:
La manera como se ha enfrentado en dos oportunidades con la posibilidad de la
muerte. “Tuve miedo de morir, es un estado anímico que acompaña al ser humano
siempre y no creo que no hay ninguno que no se haya preguntado ni estremecido
por esa posibilidad; pero al mismo tiempo, es necesario pensar las cosas en su
momento y saberlas pensar bien. Yo creo que lo esencial es saber que existe esa
posibilidad”. (pág.118-119). El otro aspecto que forma la vida y el actuar de
un hombre, es la persona con quién vive y para ello Valencia trascribe una
entrevista a Pilar Rueda Jiménez, la compañera de Iván Cepeda, realizada por
Laura Bonilla subdirectora de Pares y que deja de opinión tras otra, el retrato
de una mujer cómplice que acompaña por igual la tarea de la defensa y la
investigación de la verdad. (Subrayo esto porque ambos poseen un sustrato común
que se desprende del texto: el método de acercarse y relacionarse con el
entorno en la búsqueda de la verdad, sin importar lo muy cruda y difícil de esta.)
“Cepeda y la paz
total”. Un recuento de su participación activa en las mesas de negociación con
el ELN y las posibilidades de conversación de un acuerdo real, que se imposibilitan
transformándose, en este momento, en una lucha armada, “de resistencia”, dicen
ellos, pero hoy atravesada por una guerra por el tráfico de drogas y la
recuperación de sus territorios, que amerita del próximo gobierno, un enfoque
distinto, leo que se desprende de esto.
“Las
organizaciones ilegales de ancestros guerrilleros han declinado su ambición de
tomarse el poder nacional y están en la explotación de economías ilegales y en
el control de la población y el territorio, y en esa estrategia disputan la
hegemonía territorial con otras fuerzas delictivas. Sólo se enfrentan a la fuerza
pública solo cuando estas las persigue.
… las
disidencias de las extintas FARC, cobijan sus acciones con pedazos de discurso,
los paramilitares…etc. Iván Cepeda entiende estos cambios en la dinámica de las
violencias y el conflicto y así lo dejó ver en el lanzamiento del libro “¿Plomo
es lo que viene?”, otra publicación de Aguilar. (L V, pág. 178)
León Valencia
termina con dos tópicos medulares: “Petro y Cepeda: no tan iguales”, y “Propuesta
de Cepeda para un gobierno, y qué lo diferencia”.
Una divertida
diferencia, desde el lugar de nacimiento de uno y otro, estudios económicos uno
y de filosofía el otro, realiza León para iniciar un recorrido de militancias,
emotividades, gustos y lecturas. Para explicar aspectos políticos nacionales e
internacionales, acciones bravías y meditaciones, nos permiten repensar si es
la continuación lo que esperamos de Cepeda o es un hombre que como el mismo lo
dice: seguirá las reformas sociales planteadas y apuntará direcciones
apropiadas para lograr una paz aceptable, además de unas relaciones
internacionales apropiadas con EU y Venezuela.
El libro de León
Valencia es definitivamente un lugar de reflexión para un lector que se
aproxima a él en la busca de un punto de seguridad para un país que
definitivamente se encuentra en una situación polarizada, por una extrema
derecha desbordante en lengüetazos y miedos, porque el poder vuelve a escapársele
de sus garras.
Un libro que
abre la posibilidad y en ese sentido entiendo la idea y la intención de su
autor, de que aceptemos a Iván Cepeda como la salida más adecuada para un país
que posee muchos aspectos negativos, pero que no dan para señalar que estemos
ante una catástrofe, y que elegir a Cepeda garantiza no sólo la mesura, la
búsqueda de la verdad, mayor justicia social, el no olvido, la orientación de
los desaciertos de Petro y la disminución del desequilibrio social, y educativo,
sino la libertad intelectual y el respeto a los que entendemos la vida como un
espacio que trasciende la angustia cotidiana y también da lugar para la
estética y la creatividad.






